16 de mayo de 2015

Galápago leproso

Galápago leproso (Mauremys leprosa)




¡¡¡Hola chavales!!! Aquí os traigo a un habitual de la fauna española, a un coleguita muy popular por terrenos extremeños. Os presento ni más ni menos que al galápago leproso, un tipo de galápago semiacuático autóctono de la Península Ibérica.  Comenzamos...

Lo primero de todo su caparazón con un color predominantes verde pardo o marrón. Este, es aplanado a diferencia de las tortugas, con la quilla vertebral algo marcada. Su plastrón, lo que viene a ser la parte de abajo del caparazón, es amarillo como se puede ir observando en las fotos, con manchas negras. Algunos ejemplares podrán tener diferentes lineas de colores amarillos anaranjados o rojizos en el cuello.


Como curiosidad os puedo comentar que el apellido leproso, viene de su descubridor, que al cuando comenzó a estudiarlas, utilizó ejemplares de avanzada edad, por lo que presentaban cortes y síntomas parecidos a los que genera la lepra.

En esta especie la diferencia entre macho y hembra, lo que viene a llamarse dimorfismo sexual, se da en cierta forma, por lo que podremos diferenciar machos y hembras por el tamaño, siendo los machos un poco más pequeños con las uñas delanteras más largas y con la cola más larga y gruesa y su cloaca (ojete) más alejada del cuerpo. Una de las características más fáciles de ver es que las hembras presentan un plastrón más plano que lo machos por lo que a simple vista podríamos diferenciarlos.
La hembra pone de 3 a 15 huevos enterrados en el suelo que se incubarán solos por la temperatura del propio suelo.

Cuando antes dije galápago semiacuaticos era por algo, y es que a veces se dan una vueltita fuera del agua para descansar o tomar un poquito el sol, debido a que su sangre es fría y necesitan regularla y no hay mejor forma que espanzurrandose al sol.

Eso de ser acuático tiene sus ventajas y una de ellas es que el tema de nadar se les da muy bien. Por el día trabajan buscando presas que cazar, aunque siempre están al loro de que no haya un posible depredador cerca, por lo que es muy normal que cuando os acerquéis a ver una ya sea en el agua o en tierra intente huir. Lo que realmente les encanta es hacer lo mismo que hacéis vosotros en verano en la piscina, un bañito, después a la piedra a secarse y coger temperatura y seguido otro bañito, así se pasan el día entero muy a gusto. 

Como muchos animales el galápago leproso es capaz de entrar en estado de hibernación cuando las temperaturas son muy bajas, reduciendo su frecuencia cardíaca, su respiración, dejando así de comer y defecar durante el tiempo de hibernación.



Estos bichos se suelen reproducir en torno a los meses de marzo y julio y como no se dedican a hacer sus gestiones bajo el agua. El cortejo duran aproximadamente unos 45 minutos mientras que el apareamiento puede llegar a durar hasta las 3 horas. No saben ni na´ estos bichos. Aunque a veces el macho se puede poner un poco tenso o agresivo y se puede cargar a la parienta, vamos que la mata por salvaje. Hay que destacar que hasta que no cumplen los 5 años de edad no habrán alcanzado la madurez sexual.

Desde el apareamiento hasta que pone los huevos la hembra suelen pasar aproximadamente dos meses en los que la hembra toma el sol muy a menudo con el fin de mantener los huevos lo más caliente posible. La puesta de los huevos se realiza sobre un suelo blando escogido previamente incluso al apareamiento. La hembra excava en ese suelo y deposita los huevos tapando el agujero una vez que ha acabado de poner el total de los huevos que lleva dentro.



Los huevos eclosionarán pasados los 80-85 días después de haber sido enterrados. La tortuga abre el huevo con un diente que tan solo le durará una hora más después de haber salido del huevo. Si la tortuga no se siente segura seguirá dentro del caparazón hasta dos días como máximo.

Estos galápagos son omnívoros por lo que comen de todo, siendo más habitual la dieta carnívora en etapas jóvenes de su vida y mucho más herbívoras a medida que van creciendo debido a que no necesitan tanta proteína animal para su desarrollo. 

En la dieta carnívora encontramos a los grillos, caracoles y lombrices de tierra entre sus preferidos pero puede comerse a otros pequeños animales.

Es importante recalcar que necesitan del agua para poder comer a sus presas ya que estos animalitos no generan saliva, por lo que todas sus capturas irán con ellas al agua para poderlas tragar.

Su conservación es un punto importante en nuestras normativas, ya que la destrucción de hábitat, la captura incontrolada para tenerlas como mascotas y la competencia natural que sufren con otras especies introducidas hacen que la población de este animal autóctono sufra descensos. Esto conlleva a que el galápago leproso tenga una protección especial por parte de la Unión Europea y del Convenio de Berna.

Por último os dejo un vídeo que realice hace muy poquito en el que aparecen al final del mismo un pequeño clip de un galápago muy gracioso al que una hormiga pesada le marea un rato hasta que decide marcharse. Todo esto lo hice por que la lista no quería verme y dejé grabando el móvil hasta que salió.

Nos vemos gente....


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